Cuando la temporada empieza en agosto: rumbo a Málaga
Septiembre al igual que enero, es un mes vinculado a los comienzos, a las vueltas, a los propósitos, ... de muchas cosas, entre ellas los entrenamientos y la temporada de muchos deportes pero, ¿qué ocurre si corres un maratón a principios de noviembre? ¿puedes empezar en septiembre? Pues, dependerá de a quién le preguntes pero, si quieres hacerlo bien, tienes que comenzar antes y lo digo por experiencia, por lo que me ha ocurrido a mí: mi temporada 2026/27 se ha iniciado en agosto.
Una temporada que empieza en agosto
¿Agosto? ¡Sí! Y si conoces Almería y su climatología, sabrás que no ha sido fácil, salir a entrenar y sacar lo mejor posible los entrenamientos, sobre todo aquellos más largos, de hecho aún parece que sigamos en agosto, ya que sigue costando (y mucho) correr cómoda sin pasar demasiado calor. A diferencia de otras temporadas y otros meses de agosto corriendo; este año puedo decir que han salido mejor de lo que yo imaginaba y en ritmos y tiempos que no creía posibles en estos momentos de la temporada y creo que se debe a todo el trabajo de fuerza que llevo en el cuerpo de meses anteriores y también de cuidar, muy minuciosamente, la alimentación, cosas que antes no hacía a este nivel; los dos días de fuerza a la semana se están notando mucho.
Junto a esos entrenamientos de fuerza, han sido 4 de carrera (rodajes, fartleks, series, cambios de ritmo, ...), solo descansando un día a la semana. Durante el mes de agosto, los he hecho sola o acompañada de David, y ya en septiembre, desde la semana pasada, con algunos compañeros y compañeras del C. A. Universo Running, concretamente, martes y jueves, haciéndolos así más llevaderos porque no es lo mismo sola que acompañada por personas que corren a un ritmo similar al tuyo.
Kilómetros que ya empiezan a notarse
De los entrenamientos que más he disfrutado y de los que más orgullosa y contenta me siento está el que hice el pasado domingo 6 de septiembre (fotos que acompañan a esta entrada): subiendo la Peseta: 8 km de subida y 8 km de bajada con 380 m de desnivel positivo, aproximadamente y sorprendentemente, haciéndolo sola, trotando casi todo el tiempo en la subida, muy poco andando y en la bajada corrí en todo momento y a unos ritmos que ni yo me creo: por debajo de 6'00"/km. Para mí, teniendo en cuenta el terreno y mis ritmos habituales, está genial. Y lo mejor es que no iba mirando el reloj ni buscando esos ritmos: corría por sensaciones. De hecho este entrenamiento me sirve de referencia para la carrera que tengo mañana: domingo, 13 de septiembre: "Desafío Turrillas al pico del Colativí", unos 18 km (9 km de subida + 9 km de bajada) con casi 600 m de desnivel positivo y si no me equivoco, en asfalto, estaré acompañada por David y por algunos compañeros del club como Óscar e Inma (no sé si alguien más). Ya la semana que viene, cuando tenga un ratito, os contaré sobre esta experiencia.
Buenas sensaciones para lo que viene
Para terminar, decir que estoy muy orgullosa de mí misma y muy contenta con este mes y medio de entrenamientos, me siento muy bien, con muy buenas sensaciones a pesar de la climatología almeriense con la que tengo que convivir, con la autoestima por las nubes y con mucha seguridad para afrontar uno de mis objetivos principales en estos meses: Maratón de Málaga (8 de noviembre), después vendrá Ultramaratón Costa de Almería (43 km) a finales de noviembre.
Puedo hacerlo muy bien en ambas carreras.


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